UN POCO DE HISTORIA.
LA FAMILIA GÓMEZ-TORTOSA NAVARRO (1899-1986)

El edificio que nos ocupa perteneció a unas de las familias de la alta burguesía más ricas, influyentes y poderosas de la Novelda de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, con una gran fortuna amasada a partir de las actividades económicas realizadas por Luis Navarro Navarro, padre de Antonia Navarro Mira, mecenas e impulsora de la construcción tanto de éste edificio como de la actual Casa-Museo Modernista (sita en la calle Mayor nº 24), con destino de convertir ambas en vivienda habitual, y dejárselas en herencia a cada una de sus hijas, Carmen y Luisa Navarro Navarro.

EL EDIFICIO DE ANTONIA NAVARRO MIRA

A finales de junio de 1879, José Rizo Ferrándiz empezó a construir su nueva vivienda (la que corresponde actualmente con la parte más antigua del Centro Cultural), sobre un solar previamente ocupado por cuatro casas, orientadas tanto a la calle Mayor como a la Sirera y Dara, habitando en este inmueble junto a su esposa, Dolores Serrano Alemán, y sus hijas, Leonor, Clotilde, Josefa y María Mercedes, hasta finales de 1893, año en el que falleció su mujer.

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Luis Navarro Navarro

Luis Navarro Navarro de Mira nació en Novelda el 15 de febrero de 1826, casándose con Antonia Mira Segura, con la que tuvo dos hijos, Luis Navarro Mira, que nació en 1845 y falleció muy joven, y Antonia Navarro Mira, nacida el 21 de abril de 1846. Familia que estuvo viviendo, hasta finales del presente siglo, en la calle Mayor nº 24, una de las casas que se demolerán para formar parte del solar actualmente ocupado por la citada Casa-Museo.

De hecho, el 12 de junio de 1899, José Rizo vendía a Antonia Navarro Mira su vivienda por un precio de 31.560 pesetas, pagándole esta última con seis cheques contra el Banco de España y firmados por la empresa “Sala Beresaluze y Compañía”, que era una Sociedad Mercantil con domicilio tanto en Marsella como en nuestra localidad.

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Antonia Mira Segura

Cuando Antonia Navarro compró este edificio tan sólo habían pasado casi tres meses de la muerte de su padre, acaecida el 19 de marzo de 1899, quedando al frente de toda su familia, de sus dos hijas y de su madre, así como de la gran fortuna paterna que ella bien supo administrar y acrecentar.

En 1866, Antonia contrajo matrimonio con Luis Navarro Abad, con el que tenía cierto grado de consanguinidad, al ser primos hermanos, quedando prematuramente viuda a los ochos años de casarse, el 13 de abril de 1873. Tuvo tres hijos, María del Carmen (1867), Antonio Vicente (1871) y Luisa (1873), falleciendo el único varón de tuberculosis, a los 12 años de edad.

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Luis Navarro Abad

Su primera hija, María del Carmen Navarro Navarro, contrajo matrimonio el 28 de octubre de 1888 con Antonio Gómez-Tortosa Rico, mientras que su hija Luisa, hará lo propio, el 22 de mayo de 1905, con José Luis Gómez Navarro, celebrando ya estos esponsales en el oratorio del recién inaugurado inmueble de la calle Mayor nº 24, aunque ambos decidirán poco tiempo después trasladarse hasta Madrid para vivir.

Como decíamos, con objeto de que cada hija tuviese una vivienda en la localidad, las obras de edificación, remodelación y ampliación tanto del actual Centro Cultural Gómez-Tortosa como la Casa-Museo Modernista estuvieron ejecutándose paralelamente durante los mismos años, entre 1900 y 1903.

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Antonia Navarro Mira

Motivo por el que Antonio Gómez-Tortosa compró, entre 1900 y 1901, las dos viviendas que se situaban a espaldas del domicilio familiar adquirido por su suegra un año antes, cuyas fachadas daban a la calle Sirera y Dara, conformando así la estructura actual del Centro Cultural.

LA RESIDENCIA DE CARMEN NAVARRO Y ANTONIO GÓMEZ-TORTOSA

Doña Antonia Navarro fallecía el 17 de noviembre de 1921, a los setenta y cinco años, de una gastroenteritis crónica, quizás agravada por el cáncer que padecía. Unos meses antes de su muerte, hizo testamento en el que distribuyó por igual toda su fortuna, de unos nueve millones de pesetas, entre sus dos hijas, además de hacer legados a sus nietos e instituir un Consejo de Familia para que cuidaran de las tres nietas de su hija Luisa, como eran Pilar, Milagros y Natividad Gómez Navarro que padecían microcefalia y asegurar, de este modo, su futuro bienestar.

A su muerte, su hija Carmen heredaba totalmente la propiedad del edificio, dónde ya vivía desde principios de siglo junto a su marido y sus cuatro hijos, Carmen, Mercedes, Luisa y Luis. Residencia que, con el paso del tiempo, fue teniendo cada vez un mayor uso temporal por parte de la familia, pues el oficio y los negocios de Antonio Gómez-Tortosa, les hacían estar frecuentemente fuera de Novelda.

Antonio Gómez Tortosa Rico
Antonio Gómez-Tortosa

Antonio Gómez-Tortosa Rico nació el 7 de enero de 1854 en Petrer, iniciando sus estudios de Derecho en Valencia, continuándolos en Madrid, hasta concluirlos en el Real Colegio de los Españoles de San Clemente de Bolonia (Italia), el 30 de octubre de 1879, después de tres años de estancia en este centro, obteniendo allí el equivalente al actual título de Doctor en Derecho.

A su regreso a España opositó a la judicatura, obtuvo plaza de juez de Torrecilla (Logroño) en 1881, ocupó también las plazas de Ateca (Zaragoza) en 1888, Ayora, Manresa, Requena, Berja, Huercal Overa, Guadalajara, Almansa, Játiva, Dolores, Nules, Villena y Novelda, solicitó excedencia de su cargo en 1905. Fue nombrado Rector del Colegio de los Españoles de San Clemente en Bolonia en el que estudió desde diciembre de 1894 hasta el final de curso 1896-97, años después, el 29 de marzo de 1909 fue designado Visitador y Comisario Regio del Patronato de la Corona de España en el Colegio Mayor de los Españoles en Bolonia hasta el 11 de junio de 1910.

Benedicto XV
El Papa Benedicto XV

Durante su estancia italiana mantuvo estrecha amistad con el que fuera Arzobispo de Bolonia, Giacomo Della Chiesa, nombrado posteriormente como Cardenal y Papa en 1914, bajo el nombre de Benedicto XV, siendo éste quien le concedió, en julio de 1918, como muestra de su mutua amistad y su buen hacer en el colegio italiano, el título pontificio de Conde de Gómez-Tortosa, además de poseer el nombramiento de académico de la Pontificia Arcadia Romana, Comendador de Número de la Orden de Isabel la Católica, Caballero de la Orden Civil de Alfonso XII, Gran Oficial de la Corona de Italia, y tener la Cruz del Mérito Naval por su participación en los actos conmemorativos de Jorge Juan en Novelda en 1913.

En su faceta política, Antonio también fue concejal del Ayuntamiento de Novelda, jefe del partido canalejista local y diputado provincial del partido judicial de Novelda. Participó activamente en la vida social de la ciudad al ser vicepresidente del Consejo de Administración del Banco de Préstamos y Caja de Ahorros de Novelda, y miembro de la Comisión Ejecutiva del Casino, entre otros muchos cargos.

La residencia del Conde de Gómez-Tortosa recibió a numerosas autoridades y personalidades del momento, como al Ministro José Canalejas, al Nuncio Apostólico en España Monseñor Tedeschini, que se alojó en esta casa el 25 de abril de 1927, después de haber coronado a la Virgen de la Fuensanta en Murcia; o al Monseñor Francisco Javier de Irastorza, prelado de la Diócesis de Orihuela.

En esta vivienda, Antonio no sólo recibía a personas de relevancia, sino también a antiguos alumnos con los que gustaba relacionarse. Fue aquí donde su hija Carmen Gómez-Tortosa Navarro conoció al que sería su marido, José Vicens Moltó, uno de sus antiguos alumno en Bolonia y que ejerció de pasante en Madrid, en el despacho de abogado de Emilio Castelar. Encargó a su futuro yerno que le buscara casa en Madrid cuando decidió tener residencia allí, y de este modo, tuvo su residencia en la Plaza del Cordón.

Además de ejercer como Juez, durante toda su vida administró el ingente patrimonio de su suegra Antonia Navarro, y tras su muerte, la gran fortuna que heredó su mujer Carmen, acrecentando notablemente el patrimonio familiar con la compra de innumerables propiedades tanto agrícolas como urbanas, así como acciones de compañías mineras.

El Conde de Gómez-Tortosa falleció en La Romana el 6 de septiembre de 1929 a causa de una neoplasia, mientras que su esposa, la Condesa Carmen Navarro Navarro, murió en Madrid dos años y medio después, el 21 de mayo de 1932, quedando como herederas sus tres hijas, Carmen, Mercedes y Luisa, pues su hijo Luis falleció siendo muy joven.

LUISA GÓMEZ-TORTOSA NAVARRO COMO PROPIETARIA DEL ACTUAL CENTRO CULTURAL

Al hacer la participación de su herencia, el 11 de agosto de 1932, el actual Centro Cultural se le adjudicó a Luisa Gómez-Tortosa Navarro, y aunque su residencia oficial estaba en Madrid, pasaba largas temporadas en su casa familiar de Novelda.

Cuando el edificio se inscribe en el Registro de la Propiedad de Novelda en 1933, tenemos por primera vez su descripción, similar a la que conocemos a día de hoy, como una casa en la calle Mayor con esquina chaflán a la calle Sirera y Dara, con la que tenía puerta de servicio y formada por planta baja, principal, desvanes y dos grandes patios, uno con cubierta de vidrio y otro completamente descubierto.

Según fuentes familiares, Luisa, era una mujer culta, muy religiosa que reía poco, rígida y digna, vestía siempre de negro y en ocasiones en malva que era el color de alivio de luto. No se casó jamás y dedicó toda su vida a sus sobrinos, ocupándose del hijo de su hermana Mercedes que murió en el parto, en 1934. Actuó como madrina en representación de su abuela, Antonia Navarro, durante el acto de colocación de la primera piedra del Santuario de Santa María Magdalena en 1918 y de su inauguración en 1946.

Luisa tuvo bastante influencia en la vida social del momento, siendo nombrada, a principios de los años 30, Presidenta Diocesana de las Mujeres de Acción Católica en la Diócesis de Orihuela, ocupando este cargo hasta 1957. Asimismo, entre 1936 y 1953, también estuvo ejerciendo como Presidenta de la Confederación de Mujeres Católicas de España, que era la agrupación, a nivel nacional, de todas las organizaciones católicas de mujeres.

Al inicio de la Guerra Civil Española, el edificio fue incautado por la organización CNT y destinado a sede de ésta. Tuvo su oficina de atención al público en lo que era el salón de la vivienda. Al mismo tiempo organizó clases de alfabetización. Meses antes de acabar la contienda la organización abandonó el edificio y, al acabar la misma, el inmueble volvió a su anterior propietaria.

Luisa Gómez-Tortosa falleció el 14 de febrero de 1986 en Madrid, a la edad de 94 años, siendo trasladada a Novelda para ser enterrada en el panteón familiar que poseen en el Cementerio Municipal, construido en 1885 por el padre de su abuela Antonia Navarro.

A su muerte, se procedió a realizar la participación de su herencia entre sus herederos, adjudicándole el edificio a sus sobrinos Juan Luis y Mercedes Cort Gómez-Tortosa, hijos de su hermana Mercedes y César Cort Botí.

El 7 de diciembre de 1988, los hermanos vendieron el inmueble al Excmo. Ayuntamiento de Novelda, quedando desde entonces en propiedad municipal.



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